Corsair Settles US RAM Speed Mislabeling Suit and Updates DDR4/DDR5 Packaging
Corsair cerró en 2022 una demanda colectiva en Estados Unidos por presunta publicidad engañosa en la forma de presentar la velocidad de sus módulos de RAM DDR4 y DDR5. El acuerdo preliminar incluyó 5,5 millones de dólares, y desde 2025 la marca cambió el diseño del embalaje para reflejar mejor cómo se alcanzan las velocidades anunciadas.
La base del problema: velocidad “promocionada” vs. velocidad real al instalar
El conflicto se originó por la publicidad del empaque, donde se mostraba de forma destacada la velocidad de los kits, una velocidad que —según el juez— no se corresponde con lo que el usuario obtiene automáticamente al montar el módulo en la placa base.
La disputa se apoya en un comportamiento estándar del PC: al instalar RAM por primera vez, la placa configura el módulo con los parámetros definidos por JEDEC. Para DDR4, esa referencia se fija en 2.144 MHz; para DDR5, en 4.800 MHz.
Para lograr la cifra que aparece en la caja, el usuario debe entrar en la BIOS y activar manualmente el perfil de overclock de fábrica: XMP en sistemas Intel o EXPO en equipos AMD.
La demanda prosperó porque, según el criterio del juez, el empaque no habría incluido advertencias suficientes de que esos valores son “hasta” cierto límite (“up to”) o de que el rendimiento anunciado requiere activar un perfil. Esa coletilla ya se habría incorporado a los módulos de Corsair.
Compensación y quién entra en el acuerdo
Como resultado del caso, los compradores que cumplan los criterios de tiempo recibieron compensación económica. El acuerdo excluye, explícitamente, los módulos SO-DIMM y cualquier memoria que funcione dentro de los límites establecidos por JEDEC.
- Acuerdo preliminar por 5,5 millones de dólares
- Periodos cubiertos para reclamaciones: del 14 de enero de 2018 al 2 de julio de 2025
- Exclusiones: SO-DIMM y módulos que operen dentro de JEDEC
Qué podría venir después: monitores y CPU en el mismo “marco”
El precedente del caso abre la puerta a nuevas demandas colectivas contra otros fabricantes. El escenario más mencionado es el de monitores y procesadores, por cómo el sistema o el hardware gestionan los valores máximos tras la instalación.
En monitores, el enfoque sería similar: al conectar un panel nuevo, Windows establece por defecto una tasa de refresco de 60 Hz. Si el usuario no entra en ajustes del sistema o del monitor, no se alcanzaría la tasa máxima soportada por el hardware.
En CPU, se plantea una posible reclamación contra Intel y AMD debido a que anuncian frecuencias turbo muy altas. La crítica del enfoque es que esas cifras se consiguen en ráfagas cortas, en un solo núcleo, y bajo condiciones térmicas concretas; por tanto, la velocidad sostenida real sería inferior a lo publicitado.
Qué vigilar ahora
Con Corsair ya ajustando el embalaje desde 2025, el punto de seguimiento pasa a ser si el mismo argumento se traduce en nuevas demandas en el sector: primero en pantallas (por la configuración por defecto) y después en procesadores (por la diferencia entre picos turbo y rendimiento sostenido).
